Por su parte, el vicepresidente de la Comarca de Los Monegros, Álvaro Amador, ha dicho que la mujer tiene mucho que decir en el Plan Comarcal para el Fomento de la Cultura Emprendedora que la Comarca de Los Monegros está poniendo en marcha en el territorio, para conseguir favorecer el asentamiento poblacional. “Por eso, desde la Comarca hemos generado 200 empleos de los cuales un 80 por ciento es empleo femenino. Son profesoras de la Escuela Infantil Comarcal, auxiliares de ayuda a domicilio, trabajadoras de los servicios sociales comarcales, educadoras de adultos, … que viven y trabajan en Los Monegros. Profesionales cualificadas que no han tenido que emigrar a otros territorios para encontrar un puesto de trabajo”.
Amador ha señalado que “se trata de un Plan para aunar esfuerzos entre administraciones y para rentabilizar recursos públicos, en un momento difícil en el que todos tenemos que ir a una y establecer sinergias, para demostrar que somos capaces de crear nuestros propios puestos de trabajo, sin esperar que vengan desde fuera para establecer una gran industria. Para demostrar que vivir en nuestros pueblos es posible porque tenemos recursos, gentes emprendedoras y porque nos sentimos orgullosos de este territorio”.
El vicepresidente ha dicho que “desde la Comarca de Los Monegros queremos contribuir al máximo a este objetivo, en un momento delicado por la coyuntura económica que nos rodea. Estamos al servicio de los monegrinos y monegrinas y queremos mejorar cada día. Por eso, vamos a seguir apoyando a la mujer ampliando y consolidando servicios como la Escuela Infantil Comarcal que permite a más de 200 familias de Los Monegros conciliar la vida familiar y laboral, beneficiándose de un servicio que no sólo nos iguala con el de las ciudades, sino que incluso lo supera, tanto por su calidad como por sus precios asequibles y que permiten a los pueblos más pequeños, con tan sólo cuatro alumnos, tener sus propias aulas para niños de 0 a 3 años”.
También se ha referido a otros servicios como el Servicio de conciliación Familiar y Laboral del que se benefician otras 80 familias, que pueden dejar a sus hijos en el servicio de comedor escolar entre sesiones lectivas de mañana y tarde en los colegios de primaria, donde hasta ahora carecían de esta posibilidad.
Amador, que es además consejero comarcal de Servicios Sociales, ha hecho alusión asimismo, al Centro Comarcal de Atención a la Mujer que desde el área de Servicios Sociales de la Comarca de Los Monegros presta su servicio directamente a la mujer, con diversos programas muy importantes entre ellos los destinados a combatir la violencia de género, “aspecto en el que, por cierto, mañana concluye la elaboración de un protocolo de actuación comarcal en el que se ha coordinado todos los agentes e instituciones implicadas tras muchos meses de trabajo”.
“Son sólo tres ejemplos concretos de la labor que desde la Comarca de Los Monegros estamos realizando, en colaboración con otras instituciones, para apoyar a la mujer, a su incorporación al mundo laboral, a su formación continua y a dinamizar su ocio, a responder a sus necesidades culturales o deportivas en nuestro medio rural, sea cual sea el tamaño del pueblo que habite. La Comarca de Los Monegros quiere contribuir, y lo está consiguiendo con acciones concretas, a romper barreras, a eliminar brechas entre el medio rural y el urbano, entre hombres y mujeres, y a avanzar hacia una sociedad más igualitaria”, ha señalado el consejero.
Por último, la consejera de Presidencia del GA ha entregado el premio Gabardera 2011 a la mujer emprendedora de Los Monegros a Lourdes Biarge, taxista de Curbe, quien ha recibido muy emocionada el galardón, al que se ha sumado el homenaje espontáneo de un grupo de niños de Poleñino, a cuyo colegio la premiada les transporta todos los días.
CURRICULUM PREMIO GABARDERA 2011
Sus padres llegaron a Curbe con muchas ilusiones y con una hija de 18 meses de la mano. Cuatro años después nacía nuestra Gabardera 2011. El 15 de mayo de 1967, en uno de los primeros partos que se atendieron en el Hospital San Jorge de Huesca.
Su infancia transcurrió feliz en este pueblo de colonización, perteneciente al municipio de Grañén. Todo se desarrollaba con normalidad, hasta que su padre sufre un grave accidente, y las circunstancias y su sentido de la responsabilidad, le obligan a abandonar los estudios y a hacerse cargo, junto a su hermana, de la granja de vacas y de las tareas del campo. Una labor que compaginó más adelante con la guardería infantil de Curbe, que atendió durante siete años.
Su inquieto espíritu y su afán por aprender le llevan a realizar talleres de teatro en Huesca y en Curbe, donde, junto a una compañera generó un movimiento teatral en el que se implicó toda la población, desde niños a adultos, escribiendo pequeñas obras y colaborando en la escenografía, dinamizando la vida cultural y social del pueblo.
Si hay algo que caracterice por encima de todo a nuestra Gabardera es su sentido de la solidaridad. Voluntaria de Cruz Roja, participó en charlas informativas para prevenir el SIDA sobre la reinserción en la penitenciaria de Huesca. Realizó estudios de auxiliar de clínica, lo que le supuso trabajar en ATADES, donde también desempeñó trabajos como monitora de tiempo libre. Esta labor la ha continuado a lo largo de 18 años con niños, jóvenes y personas mayores de Los Monegros en las colonias de Conques (Eriste).
También ha sido monitora de tiempo libre en el campo de trabajo con jóvenes de otras nacionalidades para restaurar el pueblo de Saqués, en colonias con niños de centros de acogida y como coordinadora de campamentos con hijos del cuerpo de la Policía Nacional.
Gran amante y ferviente defensora de su tierra, su principal aspiración era instalarse a vivir definitivamente en Los Monegros, donde quería dedicarse al servicio de sus habitantes. Y consiguió su objetivo creando su propia empresa de servicio público: un taxi de nueve plazas en cuyo primer vehículo podía leerse el lema que hizo famoso por las carreteras monegrinas: “Soy de Curbe, soy de Monegros”. “Una frase que ha visto media España y media Francia”, como ella misma recuerda con satisfacción.
Se inició en este sector empresarial casi por casualidad. Un día llevó a su sobrina al colegio de Grañén en su furgoneta de siete plazas y un profesor le comentó que iría bien un vehículo así para cubrir un ruta pendiente. Esa misma semana, supo que había pueblos y fincas a los que no se podía acceder en autobús y en el municipio no existía ningún taxi. De repente, tuvo la sensación de que un tren pasaba por su puerta y no podía dejarlo escapar.
Las dificultades fueron numerosas en los inicios: tuvo que hacerse taxista, algo que al principio le daba reparo porque pensaba que el trabajo escasearía y que por eso habían desaparecido los taxis de la zona. Además su furgoneta (que todavía estaba pagando) tenía cuatro años y para llevar a cabo rutas escolares no podían superar dos años de antigüedad. Pero, a pesar de todo, siguió para adelante en su empeño. Pudo más la sensación de que tomando ese camino serviría a sus gentes, a los monegrinos. Ayudaría a los mayores, a los niños y a los jóvenes. ¿Qué más podía pedir una enamorada de Los Monegros y de sus habitantes?
Cuando se dispuso a dar los primeros pasos, los interrogantes continuaron apareciendo en su camino: no sabía si le concederían el transporte escolar y por cuanto tiempo, no tendría parada de taxi y dependería de si le llamaban por teléfono y en Curbe había poca cobertura. Hacían falta licencia, seguros, ser autónoma, estar siempre disponible, colgada del teléfono, el fin de semana hipotecado, el transporte escolar lo cobraría a tres meses y un temor que le asaltaba: ¿Cómo le acogerían los otros taxistas de alrededores y de Huesca?
Dio la vuelta a todos estos aspectos negativos y su optimismo consiguió vencer barreras. Después de muchos papeleos, de sacarse el carnet de transporte público, pedir licencias, sacar seguros de responsabilidad civil, créditos y de trabajar en hostelería a tiempo parcial para poder acometer la primera inversión, por fin a finales de octubre del año 2003 la empresa de taxi estuvo totalmente montada.
Muchos le dijeron que si estaba loca por cambiar un trabajo fijo como el que tenía antes, con los fines de semana libres, para poner un taxi en un pueblo de 240 habitantes. Pero es que ella no es una taxista cualquiera.
A bordo de su vehículo y desde hace siete años, transporta a diario a niños de diferentes localidades monegrinas al colegio y al instituto de Grañén. También traslada a personas mayores, con dificultades de movilidad, al médico o donde sea menester. En verano hace servicio de hemodiálisis gracias a convenios de la Asociación de Taxis, de la que es miembro, con la asociación Alcer.
Los jóvenes también se benefician de su servicio porque les lleva de fiesta en fiesta los fines de semana y sus padres se quedan tranquilos porque saben que están con alguien en quien pueden confiar.
En la actualidad, continúa formándose y recientemente ha concluido un curso de Agente de Desarrollo Turístico. Forma parte de la Junta de la Asociación Empresarial Intersectorial de Los Monegros, es presidenta de la Asociación de Mujeres de Curbe y corresponsal de Radio Monegros en Curbe, desde donde mensualmente transmite el pulso de la actualidad local a través de sus crónicas e intervenciones en directo en la radio pública comarcal.
Ella dice orgullosa que ahora puede decir que se han cumplido todas sus expectativas iniciales y sus proyectos con creces: trabaja con niños, que es lo que más le gusta. “Llevarles a diario al colegio es como ir de excursión todos los días recorriendo nuestro precioso paisaje monegrino”, dice nuestra homenajeada. Cuando lleva a los mayores al médico, los sanitarios piensan que es de la familia, y cuando acaba la consulta, ella llama a sus hijos para contarles que es lo que ha dicho el médico.
Por delante le quedan muchas ilusiones que cumplir y todas ellas en Los Monegros. Por eso, ahora en su último vehículo le acompaña el lema: “Vivo en Curbe... sueño en Monegros”. Y sigue soñando en Los Monegros. Ahora sueña con montar una empresa dedicada al turismo, algo que seguro conseguirá.
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