Dentro de los actos conmemorativos del 70 aniversario del inicio de la Guerra Civil española organizados por la Comarca de Los Monegros, ayer tuvo lugar en el cine-teatro “El Molino” de Sariñena la proyección de los documentales “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón” (1936) y “Alas rojas sobre Aragón” (1937), que contaron con la introducción y comentarios del periodista y escritor Víctor Pardo. A la proyección asistió el presidente de la Comarca de Los Monegros, Manuel Conte, quien destacó la importancia de poner en valor diferentes singularidades del patrimonio de la comarca como medio para vertebrar el sector turístico, “que ha creado 96 puestos de trabajo en los últimos tres años en Los Monegros”.
Un objetivo que se está llevando a cabo a través de diversas acciones como la recuperación del patrimonio cultural relacionado con la Guerra Civil española, a través de la ya inaugurada Ruta Orwell en la Sierra de Alcubierre, y la rehabilitación de otros espacios en los que ya se ha actuado como “Las Tres Huegas”, el búnker de Lanaja y en la actualidad el taller de empleo sobre “Musealización de construcciones militares de la Guerra Civil española” está trabajando en Santa Quiteria, Tardienta.
El presidente recordó que la proyección de los documentales en Sariñena cerraba el ciclo de actividades organizadas por la Comarca de Los Monegros, en colaboración con diversas instituciones, durante el mes de julio, que ha comprendido la exposición “Aragón en guerra. Perfiles” inaugurada en Robres el 14 de julio y que estará abierta hasta el próximo día 30. También tuvo lugar la conferencia de la profesora Ángela Cenarro en Leciñena sobre “Entre el frente y la retaguardia: las mujeres en la Guerra Civil” y la conferencia del catedrático Julián Casanova el 18 de julio en Robres sobre “La Guerra Civil española: setenta años después”.
Conte informó asimismo sobre la puesta en marcha del Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Robres, que albergará el próximo mes de octubre una gran exposición y congreso nacional sobre la contienda. Por su parte, Víctor Pardo señaló que la Comarca ha realizado un inventario sobre el patrimonio cultural relacionado con la Guerra Civil que hay en todos los municipios monegrinos, y “ahora los ayuntamientos que lo crean oportuno firman un convenio para la rehabilitación de los mismos, como se ha hecho en actuaciones llevadas a cabo en Alcubierre, Leciñena, Lanaja y actualmente en Tardienta”.
Este exhaustivo inventario revela el alcance y el estado de este patrimonio. Trincheras, casamatas, refugios, cuevas, aeródromos, polvorines y parapetos de distinta naturaleza se consignan en un documento que ha servido para desarrollar un detallado plan de recuperación y rehabilitación de este bien patrimonial. Además se ha instado a los ayuntamientos a la protección legal de los elementos inventariados. Pardo recordó que este programa incluye asimismo la recuperación de la memoria oral con más de cien testimonios que se han recogido en soportes audiovisuales durante dos años de trabajo en la zona.
Documentales
El primer documental proyectado “Aguiluchos de la FAI por tierra de Aragón” tiene una duración de 19 minutos y muestra el avance de las columnas anarquistas desde Barcelona hasta Zaragoza. En concreto, enseña el paso de la columna mandada por Durruti quien instaló su cuartel general en la localidad monegrina de Bujaraloz. El audiovisual, de carácter propagandístico, es un culto a la personalidad de Durruti y prima la idea de hacer la revolución antes que la guerra.
Está realizado en el año 1936 por la CNT a través del Sindicato Único de Espectáculos Públicos. El documental pertenece a la Fundación Anselmo Lorenzo. La segunda proyección, copia de la Filmoteca Española, “Alas Rojas sobre Aragón” tiene una duración de 41 minutos y fue rodada en el aeródromo de Sariñena, desde la perspectiva gubernamental de la Generalitat de Cataluña. Está dirigida por el jefe del aeródromo, Alfonso de los Reyes y se centra en las instalaciones aéreas, desde su construcción el 2 de agosto de 1936, fecha en la que comienzan a aterrizar aviones. Como explicó Pardo, el aeródromo se ubicó allí por su posición estratégica, cerca de la Sierra de Alcubierre, y por la zona de vientos favorables para despegue y aterrizaje.
“El aeródromo tuvo su propia emisora, periódico, hasta orquesta, lo que da una idea de su magnitud”, señaló. “Se construyeron barracones, un gran refugio antiaéreo de hormigón armado, una pista de 2 kilómetros de largo, entre otras instalaciones. “Hubo pilotos míticos como el “demonio rojo” y a finales del 36 comenzaron a venir hasta el aeródromo pilotos rusos”. En la actualidad quedan más de cuatro kilómetros de trincheras, el refugio antiaéreo, una fuente, restos de naves, la piscina, conducciones hidráulicas y 500 metros de pista presidida por una rosa de los vientos, informó Pardo.
Tras las proyecciones se abrió un interesante debate entre el conductor del acto y el público asistente, procedente de diversas localidades y de un amplio abanico de edades, desde jóvenes veinteañeros hasta octogenarios, testimonios vivos de la guerra.
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