La campeona húngara es la única mujer que ha estado entre los diez mejores del mundo y una de las deportistas más brillantes de la historia. El Torneo vuelve a su formato habitual y se celebrará los días 16 y 17 de julio en la localidad monegrina. La fecha límite para apuntarse es el 15 de julio. Las inscripciones pueden realizarse en la Federación Aragonesa de Ajedrez, tfno. 628488315 o fada@ajedrezaragon.es El XV Torneo Internacional de Ajedrez de Alcubierre, que se celebrará los días 16 y 17 de julio en la localidad monegrina, contará con la presencia de Judit Polgar, la única mujer que ha estado entre los diez mejores del mundo y una de las deportistas más brillantes de la historia El Torneo se ha presentado hoy en la Diputación Provincial de Huesca, patrocinadora del evento, organizado por el Ayuntamiento de Alcubierre, con la colaboración de la Comarca de Los Monegros, Ibercaja y la Federación Aragonesa de Ajedrez. Han intervenido el diputado provincial, Joaquín Monesma, el alcalde de Alcubierre, Álvaro Amador, el presidente de la Federación Aragonesa de Ajedrez, Rubén Cajo, y el periodista y escritor, Leontxo García. Alcubierre realiza un gran esfuerzo para organizar este acontecimiento, que se ha consolidado como la gran fiesta del ajedrez. Su alcalde ha agradecido especialmente el patrocinio de la DPH, así como el apoyo de las entidades y personas que colaboran y hacen posible que cada año el Torneo se haga realidad. Entre ellas, el gran comunicador y experto en ajedrez, Leontxo García que, de nuevo será maestro de ceremonias de lujo de un Torneo del que ha sido fiel durante sus 15 años de historia. Leontxo García ha subrayado el hecho de que “no hay ningún otro pueblo en el mundo que con 400 habitantes haya reunido en 15 ediciones a tantas figuras del ajedrez mundial”. Además, ha destacado que la invitada especial de esta edición, Judit Polgar, “tiene un interés que va mucho más allá del ámbito del ajedrez”.* El Torneo es valedero para el campeonato de Aragón, aunque pueden participar tanto personas federadas como no federadas. “Está abierto a cualquier persona que quiera venir a Alcubierre a jugar al ajedrez. Es una de las cosas grandes de este deporte que cualquiera puede sentarse delante de un tablero y jugar. Siempre hemos querido que el día del Torneo fuera una fiesta en la que nos podemos encontrar a niños y niñas de 5 años jugando con personas de 95 años y ésta es una de las grandezas de este deporte que ni es clasista, ni elitista, ni sexista. Está abierto a todo el mundo. Además, el Torneo invita cada año a una figura internacional del ajedrez, lo que da la oportunidad a los aficionados de conocer en persona a sus ídolos, que son grandes jugadores y un ejemplo dentro y fuera del tablero por su cercanía y por sus valores, como es el caso de Judit Polgar la invitada de este año”, ha explicado Álvaro Amador. En anteriores ediciones han protagonizado el evento, jugadores tan importantes como Anatoly Karpov, Boris Spassky, Francisco Vallejo, Veselin Topalov, Ljubomir Ljubojevic, Jam Timman, Miguel Íllescas, Nigel Short, Ruslan Ponomariov, David Antón, Yifan Hou, Anna Muzychuk y Vlastimil Hort. El Torneo Internacional de Ajedrez de Alcubierre se disputará por sistema suizo a nueve rondas, en la modalidad de partidas de 15 minutos, más 3 segundos por jugada. Participarán, como cada año, en torno a un centenar de ajedrecistas de todas las edades. La fecha límite para apuntarse es el 15 de julio. El Torneo comenzará el 16 de julio a las 10 horas y a las 20 horas será clausurado por Judit Polgar, quien jugará la ya tradicional partida de simultáneas el domingo, 17 de julio, a las 18 horas. La cuota asciende a 20 euros e incluye comida y desplazamiento en autobús desde Zaragoza. Las inscripciones pueden realizarse en la Federación Aragonesa de Ajedrez, tfno. 628488315 o fada@ajedrezaragon.es Judit Polgar, la gran dama del ajedrez* Judit Polgar (Budapest, 45 años) es la gran dama del tablero, la única mujer que ha estado entre los diez mejores del mundo y una de las deportistas más brillantes de la historia. De inteligencia excepcional, con memoria fotográfica (un don rarísimo), fue educada por sus padres en casa junto a sus dos hermanas, también prodigiosas, Susan y Sofía; solo fueron a la escuela para los exámenes. Retirada de la competición en 2014, se dedica a difundir el ajedrez como herramienta educativa a partir de los dos años y a comentar torneos en directo. Y será la invitada especial de este año del 15º Festival de Alcubierre (16 y 17 de julio), que se celebra cada verano desde 2007. La campeona húngara abrillantará aún más el palmarés de Alcubierre, un pueblo de 372 habitantes por el que ya han pasado catorce grandes personajes del ajedrez internacional. Entre ellos, cuatro campeones del mundo absolutos (Kárpov, Topálov, Spassky y Ponomáriov), una femenina (Yifán Hou) y uno sub-18 (Paco Vallejo). Resumir lo más destacado de la actividad de Judit durante el último año refleja bien la importancia del personaje. Fue entrevistada en la Cumbre Económica de la Universidad de Warwick (Reino Unido). Organizó un gran congreso de ajedrez educativo en Budapest, donde su fundación ha firmado un contrato con el Gobierno para profundizar en su introducción en las escuelas. Visitó España (uno de sus países favoritos) para ser una de las estrellas del Marca Sport Weekend en Sevilla y potenciar la difusión de que el ajedrez moderno, tal como se juega hoy en todo el mundo, nació en Valencia a finales del siglo XV. Y en la Expo Universal de Dubái (Emiratos Árabes Unidos) contribuyó a la imagen de Hungría, donde más del 90% de los ciudadanos la conocen, según una encuesta de 2021. También se ha hablado mucho de ella al hilo de la serie Gambito de Dama, una de las más vistas en la historia de Netflix. Beth Harmon, el personaje principal, tiene rasgos de la menor de las tres hermanas Polgar: “Obviamente, yo no estuve en un orfanato drogándome con pastillas, pero tengo puntos en común con la trayectoria del personaje. Y me gustaron mucho las escenas en que Beth está tumbada en la cama imaginando posiciones de partidas en el techo. Eso, o analizar una partida mientras caminas por la calle, es muy normal y fácil para los ajedrecistas”, explicó en Dubái a finales de noviembre. Sin embargo, hay un matiz que ella, por modestia, solo aclara cuando se lo preguntan: la inmensa mayoría de los ajedrecistas desarrolla mucho la memoria lógica (las piezas están conectadas por defensas, ataques o estructuras); Judit, como sus hermanas, tiene el don de la memoria fotográfica, privativo de muy pocas personas. Ella cree que se debe más a su educación que a la genética: “Conviene recalcar que tanto mi madre como mi padre eran estudiantes y profesionales de la educación cuando diseñaron y aplicaron el experimento pedagógico que hicieron con nosotras. Además, procuraron que viajáramos mucho desde niñas, lo cual era increíble en la Hungría de los años ochenta. Eso nos aportó vida social, tolerancia, visión del mundo y sed por aprender”. Judit es muy crítica con los sistemas educativos de la sociedad actual, y cree que debería haber escuelas para padres. Pero su marido (Gusztav Font, veterinario) y ella no repitieron el experimento con sus dos hijos, Hanna y Oliver: “Las circunstancias son muy diferentes. Ambos teníamos ya una carrera profesional consolidada, no podíamos dedicarnos en cuerpo y alma, día y noche, a un experimento pedagógico durante tantos años como hicieron mis padres. Pero sí hay elementos comunes que hemos introducido, como los viajes y los idiomas. Mis hijos entienden el español, por ejemplo”. Hungría es, junto a España, uno de los países líderes en la utilización del ajedrez como herramienta educativa en horario lectivo, gracias a la Fundación Judit Polgar: “Jugar al ajedrez ya puede ser educativo de por sí, pero nuestra experiencia en escuelas demuestra que lo es más aún si se emplea como herramienta educativa. A mucha gente le sorprenderá, pero esto funciona muy bien desde los dos años, con un tablero gigante en el suelo, combinando el ajedrez con música y danza. Los niños se respetan, los maestros están muy contentos porque pueden trabajar muchos objetivos pedagógicos esenciales a esa edad a través del ajedrez. No importa si esos niños van a ser jugadores o no, sino que el ajedrez les ayuda”. Sobre la eterna polémica de por qué tan pocas mujeres juegan al ajedrez (y solo hay una entre los cien mejores): “La clave es la educación y la sociedad. Los entrenadores de chicos de gran talento les dicen que pueden ser campeones del mundo; los de chicas de gran talento, que pueden ser campeonas femeninas. Eso es un tremendo error”. Y remata con una anécdota sobre su hija: “Mi suegra le dijo a Hanna que la admiraba mucho por lo guapa y simpática que era, por lo bien que bailaba y, además, porque es muy inteligente. Sé que lo hizo con el mayor cariño, pero la corregí, porque tendría que haberlo dicho en el orden inverso”. Texto de Leontxo García *
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