Hoy se ha clausurado este Curso de Verano de la Universidad de Zaragoza que se ha desarrollado desde el pasado lunes y hasta esta mañana en la localidad monegrina y está organizado con la colaboración de la Comarca de Los Monegros y del Ayuntamiento de Grañén y dirigido por el profesor Javier Lucientes. Además del director, en la clausura han intervenido la presidenta de la Comarca de Los Monegros, Judith Budios, y el alcalde de Grañén, Carlos Sampériz, quienes han entregado los correspondientes diplomas. Todos han realizado un balance muy positivo, incluidos los 21 alumnos y alumnas procedentes de nueve comunidades autónomas españolas, así como de Suiza y Estados Unidos que han llenado todas las plazas disponibles. El estudio del mosquito tigre y de la mosca negra, así como los nuevos sistemas de control, han centrado esta edición. La calidad del profesorado y las sesiones prácticas de campo son claves del éxito de esta iniciativa que cuenta con gran prestigio y es única en España. El próximo año cumplirá su mayoría de edad con una edición que se prevé muy especial. Alexis es estudiante de Ciencias y se desplazó desde Estados Unidos para cursar un máster en Barcelona y desde allí ha venido esta semana a Grañén para participar como alumna del XVII Curso de Entomología y Control de Vectores. Se muestra muy satisfecha con el curso porque “he aprendido mucho y sobre todo por las clases prácticas que nos han permitido conocer sobre el terreno la aplicación de las últimas técnicas de control. Me dedico a estudiar enfermedades infecciosas y creo que no podemos separar la salud humana del ambiente que nos rodea y, en esa línea, este curso es muy interesante”. También está muy sorprendida por el paisaje monegrino que “recuerda a Arizona” dice y tiene ganas de volver para seguir conociendo más esta tierra que es “muy acogedora”. En la misma línea se expresa Diego. Otro alumno del curso que ha vino a Grañén desde Suiza. Trabaja en una administración pública y se dedica al control del mosquito tigre. “Es un curso muy completo, interesante y con una gran calidad del profesorado”, dice Diego. En concreto, los alumnos proceden, además de Suiza y Estados Unidos, de Canarias, Asturias, Valencia, Navarra, Extremadura, Madrid, La Rioja, Castilla León y Aragón. Es un grupo heterogéneo formado por estudiantes y profesionales del ámbito de Veterinaria, Medicina, Farmacia, Biología, Ciencias Ambientales, así como técnicos de empresas de control de plagas y de administraciones públicas. Lucientes ha destacado el factor humano como una de las claves del éxito del curso, “ya que el grupo ha sido una piña y se ha forjado una amistad”, al tiempo que ha subrayado las sesiones prácticas de campo como uno de los elementos diferenciadores de este curso, único en España, que se completan con sesiones teóricas y de laboratorio. “como director es muy gratificante ver que el curso es positivo en el aspecto formativo y también en el humano”. En cuanto al aspecto formativo este año se ha hecho especial hincapié en el mosquito tigre que está en plena expansión. “Hemos profundizado en aspectos relacionados con la biología y ecología del mosquito tigre y también en los planes de control. El que conviene hacer con especies de este tipo es el control integrado”. Este tipo de control apuesta por abordar el problema del mosquito tigre mediante una combinación de métodos diferentes, “entre ellos es muy importante la educación y la información de las personas, ya que el 80 % de los lugares donde cría el mosquito tigre es en domicilios particulares”, indica Lucientes. De ahí la importancia de pequeños gestos cotidianos como poner arena en los platos de las macetas y evitar cualquier pequeño foco de agua en el jardín en recipientes que pueden ser lugares de cría del mosquito tigre. “Es importante que la gente sepa los lugares donde puede criar, para evitarlos”, indica Lucientes, quien añade que “todo esto se debe combinar con diferentes aspectos que nos permitan controlar esas poblaciones recurriendo a tratamientos contra las larvas y, en caso extremo, con tratamiento a adultos con termonebulización que nos permite un tratamiento de choque contra los mosquitos de forma puntual”. También se ha tratado el tema de la mosca negra. En este sentido, esta misma mañana se ha desarrollado una clase práctica en el río Flumen a su paso por Grañén para explicar cómo se hace un control de mosca negra. “La teoría la vieron en clase y hoy en el río gracias a los servicios de control de plagas de la Comarca de Los Monegros y a su técnica, Ángela Martínez, hemos conocido la práctica y las distintas aplicaciones tanto en larvas como en adultos”, ha informado Lucientes. Por último, el curso le ha dedicado tiempo a un aspecto emergente como son los chinches de las camas a través del especialista David Bravo, quien ha venido desde Valencia para ofrecer la última charla del programa. Como ha informado Lucientes, “se trata de un problema que antiguamente estaba muy vinculado a puntos de falta de higiene, pero en estos momentos la capacidad que tiene de introducirse en maletas con la ropa, unido a que cada vez viajamos más y nos movemos a muchos sitios, ha hecho que se extienda por todo el mundo. Aparece en hoteles también de alta gama, no sólo en aquellos de limpieza ausente. No tiene nada que ver con la higiene. El chinche se mete en la maleta y su capacidad de difusión es increíble; nos pica mientras dormimos y esa capacidad de adaptación es un problema. Aunque potencialmente no es transmisor de enfermedades, es grande y origina reacciones alérgicas, provoca una desazón y picaduras”. Más información en: http://entomologia.monegros.net
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