El XIV Curso de Entomología Sanitaria y Control de Vectores se clausura mañaña a las 13 horas en el Ayuntamiento de Grañén. Los veinte alumnos que han participado durante esta semana en el mismo recibirán el diploma que acredita los conocimientos adquiridos a través de este curso, único de estas características que existe en España. Se trata de un curso de verano de la Universidad de Zaragoza, que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Grañén y de la Comarca de Los Monegros. Especializado en insectos y ácaros, el curso cada día adquiere más interés social debido a los problemas de salud pública que acarrean.
Mañana a las 8 horas, tendrá lugar la última sesión práctica con una demostración práctica de las diferentes técnicas de control de mosquito y mosca negra. Precisamente las salidas de campo son la baza fuerte de este curso. Como indica su director, el profesor de la UZ Javier Lucientes, “tenemos la suerte de contar con la participación del servicio público de control de plagas de la Comarca de Los Monegros y esto nos permite muchas posibilidades. Aprovechamos la infraestructura y el conocimiento de la zona, para encontrar lugares en los que se encuentran diferentes tipos de insectos para después hacer la monitorización. Les enseñamos los tipos de trampa necesarios para cada tipo de vector, cómo localizarlos y todo lo que conlleva un control de los mismos”. Venidos desde diferentes puntos de España y desde Cuba, la mitad de los alumnos son estudiantes universitarios que buscan ampliar su formación y el resto, profesionales sanitarios o de control de plagas, un sector que va en aumento, y “que busca reciclarse y conocer los métodos más actuales”.
El curso ha contado con ponencias de expertos en mosquito tigre y en mosca negra por ser ambos temas de actualidad. Como informa Lucientes, “hay dos fenómenos que están favoreciendo la abundancia de insectos y la capacidad de poder transmitir enfermedades, así como la introducción de nuevos vectores: el cambio climático y la globalización. En Europa tenemos seis especies nuevas de mosquitos que se han introducido en la última década a través de mercancías, con el riesgo de que se van adaptando a lugares antes impensables. Con el mosquito tigre estamos viendo que no sólo se ha adaptado a nuevos lugares sino que, favorecidos por el cambio climático, se están extendiendo por gran parte de Europa”.
Lucientes ha recordado que la UZ coordina el Programa nacional de seguimiento de mosquito tigre. “Está asociado a las zonas urbanas y a las viviendas, ya que está muy socializado. Su picadura provoca una reacción alérgica muy fuerte. Crían en las ciudades, parques y urbanizaciones. Es una especie muy agresiva y pica también de día. A nivel sanitario es vector de muchos virus. Hay dos enfermedades como el dengue y el virus chinkungunya que no son mortales, pero originan problemas muy molestos para la salud de las personas. Hemos visto como el mosquito tigre va colonizando siguiendo las carreteras y se mete en los vehículos y puede desplazarse rápidamente a muchos lugares”, explica Lucientes.
Respecto a la mosca negra, Lucientes ha señalado que este año vuelve a haber un repunte en algunas zonas cerca de Zaragoza. No transmite ninguna enfermedad. El problema radica en las molestias que produce en las personas. “No todas las personas a las que pica la mosca negra reaccionan igual. A algunas personas que son más sensibles les produce unas reacciones muy llamativas”, señala el experto. La mosca negra vuela sobre todo al amanecer y al atardecer, de ahí la necesidad de evitar según que zonas a dichas horas, “aunque a veces es complicado porque son capaces de volar hasta 20 kilómetros de su lugar de cría”. Lucientes recomienda “llevar pantalón largo, calcetines y manga larga porque a diferencia de los mosquitos no perforan sino que cortan la piel, por eso parece que muerden. Cualquier elemento que les pongamos que les impida llegar a la piel nos va a ayudar”.
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