La aplicación ha tenido lugar hoy con la ayuda de un helicóptero en varios arrozales situados en el municipio de Torralba de Aragón. La iniciativa es fruto de la colaboración de una multinacional de prestigio, la empresa Monegros Servicios Medioambientales y la Universidad de Zaragoza. Aunque el viento ha dificultado la labor, un helicóptero ha estado sobrevolando esta mañana varios campos de arroz situados en el término municipal de Torralba de Aragón con el objetivo de evaluar la eficacia de una nueva formulación dirigida al control de las poblaciones de mosquitos.
La iniciativa es fruto de la colaboración existente entre la empresa pública Monegros Servicios Medioambientales, dependiente de la Comarca de Los Monegros, la Universidad de Zaragoza y la multinacional Kenogard, que está dedicada a la fabricación, entre otros muchos productos, de insecticidas biológicos para el control de mosquitos.
Los trabajos están siendo dirigidos por el Dr. Heiko Kotter, investigador alemán perteneciente a la propia multinacional, y, entre otros, han contado con la presencia de los profesores del departamento de Patología de la Universidad de Zaragoza, Javier Lucientes y Nacho Ruiz; así como con la técnico de la empresa Monegros Servicios Medioambientales, Ángela Martínez.
La materia activa utilizada, que es una combinación de dos bacterias (Bacillus thuringiensis y Bacillus sphaericus), es muy específica y solo actúa contra las larvas de culícidos, simúlidos y quironómidos. Así, se aplica en forma de granulado y es ingerida por las larvas de estos insectos a las que les produce unas alteraciones digestivas que les provoca la muerte, según ha explicado Nacho Ruiz, profesor de Patología de la Universidad de Zaragoza. Asimismo, ha asegurado que se trata de un producto “inocuo para el resto de especies” y que, por lo tanto, no afecta a otros tipos de insectos, invertebrados, peces, mamíferos, etc.
Tras la aplicación del tratamiento, el objetivo del estudio es “conocer la eficacia del producto así como determinar las dosis adecuadas y para ello, se realizará un estudio de control en las 24 y 48 horas posteriores”, ha indicado Ruiz. De igual modo, el profesor ha detallado la importancia de experimentar con este tipo de productos, ya que “cada vez se está restringiendo más la utilización de insecticidas químicos convencionales y es necesario apostar por la investigación con productos biológicos más respetuosos con el medio ambiente”.
Por otro lado, cabe recordar que no se trata de la primera vez que la Comarca de Los Monegros, la Universidad de Zaragoza y la multinacional unen esfuerzos con el fin de evaluar la eficacia de un tratamiento dirigido al control de plagas. Así, en el año 2009, las tres entidades participaron en el tratamiento piloto contra la mosca negra aplicado sobre los ríos Flumen, Cinca y Alcanadre con “excelentes resultados”, tal y como recordó el consejero comarcal de Medio Ambiente, Mario Frauca.
En su opinión, todo ello, junto al curso de entomología de la Universidad de Zaragoza que cada año se desarrolla en Grañén, demuestra “el dinamismo de la empresa pública Monegros Servicios Medioambientales, dependiente de la Comarca de Los Monegros, y, al mismo tiempo, vuelve a vincularla con los tratamientos más novedosos y eficaces en el control de plagas”.
Asimismo, el consejero comarcal insiste en que el objetivo de todos estos trabajos tiene el fin último de “mejorar los servicios comarcales y en consecuencia, la calidad de vida de los habitantes de Los Monegros”.
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