El aula de la Escuela Infantil Comarcal, dirigida a niños con edades comprendidas entre los 0 a 3 años, ha abierto hoy sus puertas en Peñalba. En total hay nueve alumnos matriculados, de los que seis han podido estrenar esta mañana unas modernas instalaciones que están ubicadas en el edificio de las escuelas de la localidad monegrina. Su superficie alcanza los 104 metros cuadrados, en los que se reparten un aula, una sala de psicomotricidad, una sala para cunas y zona de descanso y una zona para la preparación de alimentos para prestar el servicio de comida a las familias que lo desean. El horario del aula de Peñalba, que estará atendida por una educadora, es de 8 a 15 horas por expreso deseo de los padres, quienes eligen el horario según sus necesidades.
El alcalde de Peñalba, Carlos Lerín, se ha mostrado “muy satisfecho por contar con un nuevo servicio en la localidad, muy demandado por las familias y que además favorece la conciliación familiar y laboral y ayuda al asentamiento poblacional”. La inversión municipal ha ascendido a 78.000 euros para acondicionar unas instalaciones que podrán ser ampliadas fácilmente en caso de ser necesario y que se han ubicado dentro del recinto escolar, “para facilitar la labor a los padres y porque desde el colegio también han colaborado de forma muy positiva”, señala Lerín.
Brau ha destacado el funcionamiento de esta iniciativa pionera al coordinar la financiación y gestión entre tres instituciones: Gobierno de Aragón, Comarca de Los Monegros y los ayuntamientos correspondientes, que firman un convenio de colaboración sumando sinergias, lo que se traduce en beneficios para las familias, ya que “cuentan con un servicio de calidad en pueblos a partir de tan sólo cuatro alumnos de 0 a 3 años, y a unos precios muy reducidos, ya que son gratuitos para familias a partir de tres hijos en edad escolar y por un importe máximo de 63 euros al mes para las rentas más altas”, según ha recordado Brau.
Se trata de un servicio que contribuye de forma decisiva a la conciliación familiar y laboral, al tiempo que dispensa a los niños una estimulación y preparación para la consecución de los objetivos de este primer ciclo educativo, entre ellos, desarrollar progresivamente su autonomía, así como satisfacer sus necesidades básicas, proporcionar una rica y variada estimulación sensorial, desarrollar pautas de comunicación gratificantes que favorezcan el desarrollo del lenguaje verbal y un trabajo motriz centrado en los desplazamientos y exploración espacial y corporal.
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